domingo, 3 de mayo de 2026

Madres

Hay madres que lloran angustiadas por hijos que no llegaron a ser o que se fueron demasiado pronto.

Hay madres primerizas que miran a ese bebé en sus brazos, sorprendidas.

Hay jóvenes madres en los parques jugando alegres con sus pequeños.

Hay madres maduras, con aspecto agotado, que contemplan preocupadas el cuarto de sus hijos adolescentes.

Hay madres mayores que esperan anhelantes la visita de sus hijos.

Hay madres ancianas que apenas recuerdan su nombre, pero que sonríen al ver el rostro de sus vástagos.

Hay madres que ya no están, pero que permanecen eternas en el recuerdo de sus descendientes.

Hay madres biológicas, hay madres adoptivas, hay segundas madres que ayudan incansables en la crianza a la primera madre. Hay, en suma, madres de corazón.

Y luego está nuestra madre, la que nos vio y nos miró como nadie nos contempló nunca y que conserva recuerdos de nosotros mismos que nadie ha tenido ni tendrá jamás.

Y todas esas madres tienen una cosa en común, ese brillo de amor incondicional en la mirada. Porque nadie, nunca, en ningún lugar, nos amará como ama una madre.


Para todas las madres, las que son, las que fueron y las que serán.

  

 

Publicado por Balder