domingo, 14 de junio de 2026

Callistemon rigidus

 

Callistemon rigidus

Los rojos estambres se han quedado enhebrados en las gotas de lluvia matutina que, ante los débiles rayos del sol primaveral, parecen estallar en destellos rosáceos. Gotas saltarinas dispuestas a escapar al más leve soplo del fresco viento del nordés, que silva suavemente entre las hojas añorando el pasado invierno. Viento que trae hasta nosotros efluvios de brezo y madreselva desde los cercanos bosques perennes, que fueron capaces de esquivar los fuegos del anterior verano.

A lo lejos, el gorjeo de un pájaro madrugador, termina de componer la paleta de sensaciones tan sólo advertidas por quienes buscan de amanecida el despertar del día desertando de las agradables sábanas del lecho y de su propio hogar.

 

Publicado por Farela y Balder