As letras constitúen a alma dos pobos. Describen no ar unha danza sen fin seguindo a música inmortal do tempo. Son coma gotas de choiva, faragullas de lume ou folerpas de neve, son bágoas de néboa que percorren o espazo e o tempo para debuxar a esencia dos pobos que as empregan. As letras acougan as veces do seu perpetuo danzar e déixanse caer, deslízanse suavemente polo cabelo, a pel, os beizos, aférranse á terra e ás rochas, percorren o camiño das augas de ríos e fontes e baten con forza nas rochas eternas dos cantís para debuxar palabras, sons, cantos, dor, amor, esperanza e desespero.
Forman verbas, constrúen idiomas, trabándose co sentir dos séculos no máis ancestrais dos pobos e das persoas que os constitúen. Iguálanos porque en calquera lugar do mundo debuxan a esencia dos que o habitan, recollen no seu son a música dos tempos, acomódanse a orografía do terreo no que se constrúen como palabras, como linguaxe, como idiomas; reflexando na súa existencia a esencia mesma dos pobos que as moldean e as habitan, que son, na linguaxe, contido e continente. Escoitalas lonxe do fogar transpórtanos a lugares comúns con outros, ás vivencias i a esencia do que somos e a dos mergullos con que nos construímos a nos mesmos. Preservalas, non perdelas, transmitilas, constitúese como un deber sagrado. Cada vez que unha lingua se perde desaparece para sempre a historia dun pobo, pérdese a memoria do devagar colectivo de milleiros de persoas, ábrese unha ferida sanguenta no corazón da humanidade mesma.
Pero mentres as letras pervivan debagando no ar podemos volver a construír as palabras. Feliz día das Letras Galegas, a alma do noso pobo.
Traducción al castellano:
Las letras constituyen el alma de los pueblos. Describen en el aire una danza sin fin, siguiendo la música inmortal del tiempo. Son como gotas de lluvia, pavesas del fuego o copos de nieve, son lágrimas de niebla que viajan en el espacio y el tiempo para dibujar la esencia de los pueblos que las usan. Las letras descansan a veces de su perpetuo danzar y se dejan caer, se deslizan suavemente por el cabello, la piel o los labios, se aferran a la tierra y a las rocas, recorren el sendero de las aguas de ríos y fuentes y baten las rocas eternas de los acantilados para dibujar palabras, sonidos, cantos, dolor, amor, esperanza y desesperación.
Forman palabras, construyen lenguajes, entrelazándose con el sentir de los siglos, en lo más ancestral de los pueblos y de las personas que los constituyen. Nos igualan porque en cualquier lugar del mundo dibujan la esencia de los que lo habitan, recogen en su sonido la música de los tiempos, se acomodan a la orografía del terreno en el que se construyen como palabras, como lenguaje, como idiomas; reflejando en su existencia la esencia misma de los pueblos que las moldean y las habitan, que son, en el lenguaje, contenido y continente. Escucharlas lejos del hogar nos transporta a lugares comunes con otros, a las vivencias y a la esencia de lo que somos y a la argamasa con la que nos construimos a nosotros mismos. Preservarlas, no perderlas, transmitirlas, se convierte en un deber sagrado. Cada vez que se pierde una lengua desaparece para siempre la historia de un pueblo, se pierde la memoria del deambular colectivo de miles de personas, se abre una herida sangrienta en el corazón de la humanidad misma.
Pero mientras las letras pervivan, vagando en el aire, podremos volver a construir las palabras. Feliz Día de las Letras Gallegas, el alma de nuestro pueblo.
Publicado por Farela
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