domingo, 22 de febrero de 2026

Qué ciegos están todos

 

 Dicen que no te amaré, pero qué saben ellos si lo que amo de ti no es tu figura, sino tu alma. Y el alma no envejece, el alma se reconoce en mil vidas, en un cuerpo joven o en un cuerpo anciano.

Calipso y el amor


Qué ciegos están todos.

Qué ciegos que sólo pueden percibir la inmediatez del presente, y que son incapaces de ver el pasado y el futuro de un rostro, de una mirada, de una sonrisa... De esa sonrisa en la comisura de tus ojos adolescentes, brillantes, curiosos y ávidos de mundo, y a la vez serenos, maduros, ahítos de vida y de dolor. Incapaces de ver el beso escondido en el borde de tus labios, ese beso que te robé mientras me lo dabas y que guardas para sosegar el sueño de tus nietos. Incapaces de ver esa lágrima que surca tus mejillas, entre el patio de un recreo y el humo de las velas enlutadas.

Qué ciegos que no ven la belleza en la fealdad de mi castaña despeinada.


Castaña (Castanea sativa) 



Publicado por Farela y Balder

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